Hoy

Durante la caminata del domingo, luego de almorzar, Don Skiuf estaba deprimido. No miraba a las mascotas disfrutar de los espacios verdes como solía hacerlo siempre, ni disfrutaba del cantar de los pájaros. Lo que más le gustaba, era salir a caminar después de comer con sus nietos, y lo estaba haciendo pero no lo disfrutaba. Lo más chicos, no lo notaron para nada. Estaban envueltos en alegría y distracción comercial. El mayor de los nietos se acerco a Don Skiuf y le pregunto. “¿Que le anda pasando abuelo? Ya no tiene esa sonrisa que solía tener domingos atrás. ¿Se siente mal?”.
El abuelo Skiuf mientras avanzan, lo mira y le dice, “Tranquilo nene, que no tengo nada. Solo acabo de encontrar un muy buen consejo para darte. Escuche lo que hablabas con tu madre, mientras juntaban la mesa”.
El nieto lo mira sorprendido y lo abraza. “¿Qué tenes que decirme abuelo?”. El abuelo nuevamente lo mira y le responde cantando “solo hay que querer, querer para poder, poder sin temer, temer sin dudar, dudar sin detener. Detener el tiempo y solo ser”.
El nieto deja de abrazarlo y continúan caminando en silencio.
















rusq.

No hay comentarios: